Por eso, en la alimentación animal no hay que preguntarse solo “¿qué pienso?”, sino también “¿qué necesidad en qué fase?”

A medida que el animal crece, sus necesidades cambian

Las necesidades de un animal joven no son las mismas que las de un animal adulto.

En la fase de crecimiento lo prioritario es cubrir de forma equilibrada los nutrientes necesarios para el desarrollo, mientras que en los animales adultos el objetivo productivo y la etapa de vida pasan a ser más importantes para definir el programa de alimentación.

Este cambio exige enfoques de alimentación distintos para las distintas fases.

La fase productiva influye directamente en la alimentación

Las necesidades de un animal en lactación no son las mismas que las de un animal en periodo seco.

Del mismo modo, las necesidades nutritivas de un bovino que empieza el cebo son distintas de las de un animal cercano al sacrificio.

La distinción entre las fases de arranque, crecimiento y acabado en los broilers es también resultado del mismo enfoque.

A medida que cambia la fase del animal, también debe revaluarse el equilibrio de la ración en energía, proteína, aminoácidos, fibra, vitaminas y minerales.

No existe un único “mejor pienso”

En la alimentación animal a veces se piensa que un pienso es mejor que otro.

Pero el valor de un pienso no lo determinan solo sus resultados de análisis. Deben valorarse en conjunto la especie, la edad, la fase productiva, la ración actual y el objetivo de la alimentación.

Un pienso adecuado para una fase puede no dar el mismo resultado en otra.

Por eso el enfoque correcto no es dar a todos los animales el mismo pienso, sino saber construir un programa de alimentación adaptado a las necesidades del animal.

El enfoque por fases también es importante en los piensos ecológicos

Los piensos utilizados en la ganadería ecológica deben cumplir las normas de producción ecológica correspondientes.

Sin embargo, que un pienso sea ecológico no significa que sea igual de adecuado para todos los animales y todas las fases.

También en la producción ecológica hay que tener en cuenta la especie, la edad, la fase productiva y el objetivo de la alimentación.

Por eso, al elegir un pienso ecológico deben valorarse dos preguntas a la vez:

¿Cumple el pienso los requisitos de la producción ecológica?

y

¿Es adecuado para la fase en la que se encuentra el animal?

Una alimentación correcta empieza por seguir unas necesidades que cambian

La alimentación animal no es un proceso estático.

El animal crece, la fase productiva cambia, el nivel de rendimiento varía y, en consecuencia, las necesidades nutritivas también pueden cambiar.

Por eso es importante revaluar el programa de alimentación a intervalos regulares, para mantener un enfoque adecuado a la fase en la que se encuentra el animal.

Con Bioyem ofrecemos opciones de piensos ecológicos para distintas fases, teniendo en cuenta las necesidades cambiantes de las distintas especies y fases productivas.

Una alimentación correcta no empieza solo por saber qué come el animal, sino por entender qué necesita en esa fase.