Sin embargo, valorar bien una materia prima para piensos exige más.
El valor real aparece cuando se consideran a la vez de dónde viene el producto, cómo se ha procesado, sus valores nutritivos, la constancia de la calidad, las condiciones de almacenamiento y el papel que tendrá en la ración.

El valor de una materia prima no está escrito solo en el resultado del análisis
Valores de análisis como la proteína, la grasa, la humedad o la fibra son sin duda importantes. Pero un resultado de análisis por sí solo no cuenta toda la historia de la materia prima.
Dos productos con el mismo contenido de proteína pueden diferir en su origen, método de procesado, características físicas o historial de almacenamiento.
Por eso los resultados de análisis deben valorarse junto con el origen y la historia del producto.
Para nosotros, la calidad va más allá del resultado de laboratorio: tiene que ver con todo el recorrido del producto, desde su origen hasta que llega al cliente.
La materia prima adecuada cobra sentido con la ración adecuada
Que una materia prima para piensos sea buena no significa que sea igual de adecuada para cualquier ración.
A medida que cambian la especie, la edad, la fase productiva y el objetivo de la alimentación, también cambian las necesidades de la ración.
Por ejemplo, una materia prima rica en proteína puede ser una opción importante para una ración, mientras que en otra puede no usarse en la misma proporción.
Por eso la materia prima debe valorarse no solo por sus propias características, sino junto con el pienso en el que se usará y las necesidades del animal.
¿Por qué son importantes el origen y la continuidad?
En la producción de piensos no importa solo la calidad del producto comprado hoy, sino también que las mismas características puedan mantenerse en los envíos siguientes.
Sobre todo para las empresas que producen de forma regular, la disponibilidad de la materia prima, la constancia de la calidad y la fiabilidad de las entregas deben valorarse en conjunto.
Por eso trabajar con un proveedor fiable no significa solo encontrar el producto adecuado, sino también construir una relación de suministro sostenible.

El almacenamiento forma parte de la historia del producto
Una buena materia prima almacenada en condiciones inadecuadas puede tener dificultades para conservar sus características iniciales.
La humedad, la temperatura, la duración del almacenamiento y el entorno en el que se encuentra el producto desempeñan un papel importante en la conservación de su calidad.
Por eso, al tomar la decisión de compra, también hay que tener en cuenta cómo llegará el producto al almacén y cómo se protegerá durante el almacenamiento.
Las materias primas ecológicas implican una responsabilidad distinta
En las materias primas ecológicas para piensos se añade un elemento más a la valoración: la verificación de la condición ecológica.
Que un producto sea natural, esté poco procesado o que se diga que en su producción no se han usado determinados insumos no lo convierte por sí solo en una materia prima ecológica certificada.
El producto ecológico debe estar dentro del ámbito de la normativa y del sistema de certificación correspondientes.
En Biosmyrna trabajamos solo con productos ecológicos; al valorar las materias primas para piensos tenemos en cuenta a la vez el origen, las características de calidad, los análisis y la condición ecológica del producto.
El producto más barato no siempre es la mejor elección
El precio por tonelada es un criterio comercial importante. Pero el coste y el valor reales no los determina solo el precio de compra.
Cuando se valoran en conjunto la constancia de la calidad, el valor nutritivo, la logística, el almacenamiento, la tasa de inclusión y la aportación a la ración, el panorama puede ser distinto.
Por eso la pregunta correcta no siempre es “¿Cuánto cuesta la tonelada de este producto?”
A veces la pregunta más acertada es:
“¿Cuánto valor aporta realmente este producto para el uso que le voy a dar?”
La elección correcta es ver el cuadro completo
En el comercio de materias primas para piensos, una decisión fiable exige valorar el precio, la calidad, el origen, la continuidad y el uso previsto en un mismo marco.
En Biosmyrna abordamos las materias primas para piensos con esta visión de conjunto.
Porque elegir una buena materia prima no consiste solo en encontrar un buen producto, sino en valorar el producto adecuado para el fin adecuado, de la fuente adecuada y dentro de una estructura de suministro sostenible.


