Cuando hace falta una relación más planificada entre producción y comercio, la agricultura por contrato puede convertirse en una herramienta importante.
En la base de la agricultura por contrato está que productor y comprador se pongan de acuerdo sobre determinadas cuestiones antes de que empiece la producción y planifiquen juntos el proceso.

La planificación del suministro empieza en el campo
Planificar de antemano cuestiones como cuánto producto se obtendrá, en qué época se cosechará y qué características de calidad se buscan puede ayudar a que el proceso de suministro sea más previsible.
Este enfoque es importante sobre todo para las empresas que necesitan cantidades regulares de producto.
En lugar de buscar el producto en el mercado después de la cosecha, formar parte del plan desde el inicio de la producción puede permitir gestionar mejor los riesgos de suministro.
También es una oportunidad de planificación para el productor
La agricultura por contrato no es solo un método para cubrir las necesidades del comprador.
También para el productor puede hacer más previsible el plan de producción. Hablar de antemano de qué producto se obtendrá, en qué cantidad y con qué características puede contribuir a la planificación de su campaña.
Sin embargo, para que funcione bien hacen falta comunicación abierta y confianza mutua entre comprador y productor.
En la producción ecológica la cuestión es algo distinta
En la producción ecológica, además de la planificación de la producción, hay que tener en cuenta las normas de producción ecológica correspondientes.
Cuestiones como los insumos utilizados en la producción, la situación de la parcela y los procesos de control y certificación son partes importantes de la cadena de suministro ecológica.
Por eso la agricultura ecológica por contrato no se reduce a un acuerdo comercial del tipo “produce esta cantidad”.
El proceso de producción debe llevarse a cabo de forma coherente con los requisitos del sistema ecológico.

La relación importa tanto como el contrato
Un acuerdo sobre el papel no crea por sí solo una relación de suministro de éxito.
Hay que mantener el contacto con el productor durante toda la campaña, seguir lo que ocurre en el campo y valorar a tiempo los cambios que puedan surgir.
En la agricultura, las condiciones pueden no ser las mismas cada campaña. El clima, el rendimiento y las condiciones de producción pueden cambiar.
Por eso una buena relación de agricultura por contrato no se basa solo en las cláusulas del contrato, sino también en que las partes sepan gestionar juntas esa variabilidad.
Crea una relación de suministro a largo plazo
Aplicada correctamente, la agricultura por contrato puede convertirse en una relación con el productor a largo plazo, más allá de una sola cosecha.
El productor empieza a conocer mejor las expectativas del comprador, y el comprador, las condiciones reales de la producción.
Esta comprensión mutua puede contribuir a planificar mejor la calidad del producto y la continuidad del suministro.
En Biosmyrna damos importancia a valorar las relaciones con los productores más allá de la compraventa a corto plazo. También en las zonas donde producimos por contrato, nuestro objetivo no es solo suministrar producto, sino construir una relación sostenible entre producción y comercio.
Porque una cadena de suministro ecológica fiable no empieza a construirse el día en que el producto entra en el almacén, sino el día en que se decide la producción.


