Sobre todo en la torta de soja, la torta de girasol y fuentes proteicas similares, un contenido alto de proteína es un punto de partida importante para entender el valor del producto.
Sin embargo, mirando solo el porcentaje de proteína no es posible determinar cuánto vale una materia prima desde el punto de vista del pienso.
La cantidad de proteína y la medida en que el animal puede aprovecharla no son lo mismo.

Proteína total y proteína aprovechable no son lo mismo
El valor de proteína bruta que aparece en el análisis de una materia prima informa sobre la cantidad total de proteína que contiene el producto.
Sin embargo, para el animal no importa solo la proteína total.
También deben valorarse la estructura de la proteína, los aminoácidos que contiene y su aprovechamiento por parte del animal.
Por ejemplo, en la alimentación de las aves no se mira solo la cantidad total de proteína, sino que se cubran de forma suficiente y equilibrada los aminoácidos esenciales que necesita la ración.
Por eso, aunque dos materias primas tengan valores de proteína bruta parecidos, el valor que aportan desde el punto de vista nutritivo puede no ser el mismo.
¿Por qué es importante el equilibrio de aminoácidos?
Las necesidades de proteína del animal son en realidad necesidades de determinados aminoácidos.
Por eso, en la formulación de piensos, el perfil de aminoácidos importa tanto como la cantidad de proteína.
En particular, el nivel de aminoácidos esenciales como la lisina, la metionina y la treonina y su equilibrio entre sí pueden influir en el uso de la materia prima en la ración.
Esto muestra por qué no basta el enfoque simple de que “la materia prima con más proteína siempre es mejor”.

El método de procesado también importa
La forma en que se procesa una materia prima para piensos también puede influir en su valor nutritivo.
Sobre todo en las tortas y productos similares obtenidos de semillas oleaginosas, el método de procesado puede influir no solo en la proteína, la grasa y otras características nutritivas, sino también en su aprovechamiento.
Por eso, al comparar materias primas del mismo grupo, en lugar de mirar un solo valor del análisis hay que valorar a la vez cómo se ha obtenido el producto y qué características tiene.
También deben tenerse en cuenta otros valores, como la grasa y la fibra
El valor de una materia prima en la ración no se limita a la proteína.
El valor energético, el contenido de grasa, el nivel de fibra, la humedad y otras características nutritivas también pueden cobrar importancia según el uso previsto.
Por ejemplo, que una materia prima tenga mucha proteína puede ser una ventaja, pero eso no significa que, por sus otras características, pueda usarse en la ración en cantidad ilimitada.
El valor de la materia prima debe valorarse según su papel dentro del conjunto de la ración.
La constancia de la calidad también importa desde el punto de vista comercial
Valorar una materia prima sobre la base de un solo envío también puede llevar a error.
En partidas distintas del mismo producto puede haber variaciones de proteína, grasa, humedad y otros parámetros de calidad.
Para un fabricante de piensos no importa solo que un envío salga bien, sino que características similares se mantengan en lo posible en los envíos siguientes.
Por eso un suministro fiable y un control de calidad regular son partes importantes de la elección de la materia prima.
En las materias primas ecológicas para piensos la valoración se amplía
En la producción de piensos ecológicos, a la elección de la materia prima se añade, además de los valores nutritivos y las características de calidad, la condición ecológica.
El producto debe estar dentro del alcance de la certificación ecológica correspondiente y esa condición debe protegerse a lo largo de toda la cadena de suministro.
En Biosmyrna, al valorar las materias primas para piensos, consideramos el contenido de proteína un criterio importante, pero no decidimos solo en función de ese valor.
Valoramos a la vez el origen del producto, su forma de procesado, los resultados de análisis, sus otras características nutritivas, su condición ecológica y su papel en el pienso en el que se usará.
Porque no hay una única cifra que defina una buena materia prima para piensos. El valor real aparece al valorar en conjunto todas sus características.



