Por supuesto, que el producto cumpla el sistema ecológico correspondiente es un requisito básico. Pero hacer llegar el producto de un país a otro de forma segura y correcta no se completa solo con la existencia del certificado.
La identidad del producto, la información comercial, los análisis, el alcance de la certificación y los documentos de envío deben ser coherentes entre sí.
El certificado por sí solo no cuenta todo el proceso
Un certificado es un documento importante que acredita que el producto está dentro de un sistema ecológico concreto.
Pero en una operación internacional el comprador suele necesitar más información sobre el producto.
La cantidad, las características de calidad, los resultados de análisis, el origen, el tipo de envase, la información de envío y los documentos comerciales se valoran aparte según la naturaleza de la operación.
Que esta información sea coherente es importante para que el comercio avance sin problemas.

La identidad del producto también debe protegerse en los documentos
La identidad de un producto que empieza en el campo o en el productor debe continuar también durante el proceso comercial.
Cuando el nombre del producto, la cantidad, los datos de lote o partida, la condición ecológica y los registros correspondientes son coherentes en los distintos documentos, la trazabilidad del producto se refuerza.
Esto es importante no solo para los trámites oficiales, sino también para la confianza comercial.
El comprador quiere saber a qué producto corresponde lo que ha comprado y que el envío que recibe es el mismo producto que ha pedido.
Los requisitos del mercado de destino deben conocerse desde el principio
No todas las operaciones de comercio internacional son iguales.
El país de destino, la petición del cliente, la naturaleza del producto y el sistema ecológico aplicable pueden influir en la información y los documentos que deben prepararse.
Por eso, en el proceso de exportación, en lugar de intentar completar los documentos en el último momento, es un enfoque más sólido valorar los requisitos del mercado de destino y del cliente al inicio de la operación.

¿Por qué importa una pequeña discrepancia en los documentos?
En el comercio internacional, aunque el producto sea físicamente correcto, una discrepancia en los documentos puede dificultar el avance de la operación.
Las diferencias entre cantidad, descripción del producto, datos de partida, alcance de la certificación u otra información comercial pueden exigir aclaraciones o correcciones adicionales.
Por eso la gestión documental no es una tarea administrativa que se hace al final de la operación, sino una actividad comercial que debe planificarse desde el inicio del proceso.
La gestión de la información da confianza al cliente
Un comprador profesional no quiere saber solo el precio del producto y la fecha de entrega.
También quiere saber qué características tiene el producto, con qué documentos se respalda y cómo se gestionará el envío.
Por eso compartir la información de forma correcta, coherente y a tiempo es una de las partes importantes de la relación comercial.
En Biosmyrna no entendemos el comercio internacional de productos ecológicos solo como el movimiento físico del producto. Consideramos parte inseparable del comercio también la gestión correcta de la información y los documentos que acompañan al producto.
Porque en el comercio internacional, además del producto adecuado, importa también la información correcta que lo describe y lo respalda debidamente.



