Además de obtener el producto en la cantidad y con las características correctas, es importante prepararlo según la forma de entrega que pide el cliente y enviarlo a tiempo.

Sobre todo en el comercio internacional, el recorrido del producto desde el punto de salida hasta el de llegada debe planificarse con el mismo cuidado que la propia venta.

Encontrar el producto y entregarlo no son lo mismo

Encontrar y comprar un producto es solo una parte del comercio.

En una operación de exportación hay que preparar después el producto, definir el envase o la forma de carga, planificar el envío y preparar los documentos comerciales necesarios.

Si cualquiera de estas fases se gestiona desconectada de las demás, la entrega puede retrasarse o el cliente puede tener problemas en su propia operación.

Por eso en Biosmyrna no entendemos la operación de exportación como un proceso centrado solo en la venta del producto.

La forma de envío importa tanto como el producto

No todos los productos se transportan de la misma manera.

Que el producto se envíe a granel o envasado, la cantidad de carga, el método de transporte y las condiciones de recepción del cliente influyen en cómo se planifica la operación.

Sobre todo en el comercio de grandes volúmenes de productos ecológicos, la forma de transporte debe ser coherente con la naturaleza del producto y con la operación del cliente.

Por eso, al preparar el plan de envío, no nos preguntamos solo “¿cuándo estará listo el producto?”, sino también “¿en qué condiciones debe llegar el producto al cliente?”

La fecha de entrega es un compromiso comercial

En el comercio internacional, la fecha de entrega no es solo un dato logístico.

El cliente suele organizar su propia producción, almacenamiento y ventas en función de cuándo recibirá el producto.

Por eso es importante que la fecha de entrega indicada sea realista y esté planificada de forma coherente con el suministro, la preparación y el transporte.

Para Biosmyrna, cumplir a tiempo la palabra dada al cliente tiene un valor más duradero que una ganancia comercial a corto plazo.

Los documentos también forman parte del envío

En el comercio internacional de productos ecológicos no basta con enviar físicamente el producto.

La identidad comercial del producto, su condición ecológica y los documentos necesarios para el envío deben ser coherentes entre sí.

Por eso el producto, la información comercial, el alcance de la certificación y los documentos de envío se valoran en conjunto.

El objetivo es que el producto, además de llegar físicamente al cliente, se entregue correctamente también desde el punto de vista comercial y documental.

Hay que entender la operación del cliente

En la exportación, un buen plan de envío no puede prepararse solo según las necesidades del vendedor.

También hay que tener en cuenta la capacidad de recepción del cliente, su preferencia de envase, la cantidad, la fecha de entrega prevista y su organización logística.

Por eso en Biosmyrna no entendemos la operación de exportación como un proceso que empieza con el pedido del cliente y termina cuando el producto llega al puerto, sino como un conjunto comercial que se extiende hasta el punto en que el cliente puede usar el producto en su propia operación.

El producto adecuado, el documento adecuado, en el momento adecuado

Detrás de un envío de éxito en el comercio internacional de productos ecológicos hay muchos detalles.

El producto debe ser el correcto.

Los documentos deben ser correctos.

El plan de envío debe ser realista.

Y todo ello debe coincidir en el momento en que el cliente lo necesita.

En la base de nuestro enfoque del comercio internacional en Biosmyrna está esta visión de conjunto.

Porque para nosotros exportar no es enviar el producto al otro lado de la frontera, sino entregar el producto que necesita el cliente, en las condiciones adecuadas y cumpliendo la palabra comercial que hemos dado.