Hasta llegar al cliente, el producto pasa por distintas fases, como el almacenamiento, la preparación y el envío. En cada una de ellas hay que proteger la identidad, la calidad y la trazabilidad del producto.
Por eso en Biosmyrna no entendemos el almacenamiento y el envío solo como una operación logística, sino como parte de que el producto llegue al cliente con las características prometidas.

La responsabilidad continúa también después de la entrada en el almacén
Durante el suministro pueden haberse valorado el origen, la condición ecológica y las características de calidad del producto.
Pero también después de que el producto entre en el almacén debe conservarse esa misma información.
Debe seguir sabiéndose de qué fuente procede el producto, de qué producto se trata y dentro de qué operación comercial se ha suministrado.
Esto es importante sobre todo en estructuras comerciales en las que se gestionan productos y envíos distintos.
En los productos ecológicos, el almacenamiento no es solo gestión del espacio
No basta con que un producto esté en un almacén adecuado.
Durante el almacenamiento hay que conservar las características físicas del producto, mantenerlo en condiciones adecuadas y no perder la información relativa a él.
Biosmyrna trabaja solo con productos ecológicos. Que en nuestras instalaciones y almacenes no se acepten productos convencionales es también una parte importante de nuestro sistema de trabajo.
Este enfoque crea un marco operativo claro para proteger la identidad del producto en el comercio ecológico.
El envío es la última fase de la palabra dada al cliente
Además de suministrar correctamente un producto y almacenarlo de forma adecuada, es importante hacer llegar al cliente el producto correcto, en la cantidad correcta y en las condiciones acordadas.
Antes del envío se tienen en cuenta la correspondencia del producto con el pedido, los documentos necesarios y las demás características que solicita el cliente.
Así, el proceso que empieza en la fase de suministro continúa hasta la entrega al cliente.

El envase y la forma de envío pueden variar según el cliente
No todos los clientes compran el mismo producto de la misma manera.
Que el producto se envíe a granel, ensacado o preparado con otras opciones de envase puede depender de la forma de uso del cliente, de la cantidad y de sus necesidades logísticas.
Por eso preparar el producto de forma comercialmente correcta exige tener en cuenta no solo el producto, sino también la operación del cliente.
Suministro, almacenamiento y envío no están desconectados
Si en el suministro de un producto se toma la decisión correcta pero no se le da continuidad en la fase de almacenamiento o envío, el proceso comercial no puede considerarse un éxito en su conjunto.
Por eso en Biosmyrna no valoramos las distintas fases del proceso de forma independiente.
Suministro → control de calidad → almacenamiento → preparación → envío
son partes de la misma cadena comercial.
Proteger las características y la trazabilidad del producto en cada fase de esta cadena es la base para cumplir el compromiso adquirido con el cliente.

Para nosotros, la logística es el último eslabón de la confianza
Para el cliente, uno de los momentos más importantes de la relación comercial es aquel en que recibe el producto.
Que el producto del que se habló en la oferta se entregue con las características acordadas y de la forma planificada influye directamente en la confianza en el proveedor.
Por eso en Biosmyrna no vemos el almacenamiento y el envío solo como el traslado del producto de un lugar a otro.
Para nosotros, el envío es el punto final en el que la palabra dada durante el suministro llega al cliente.



