Al valorar el calcio en la formulación de piensos no se mira solo la cantidad total, sino también el nivel que necesita el animal según su especie y su fase productiva y su equilibrio con el fósforo.

¿Cuáles son las funciones del calcio en la alimentación animal?

El calcio interviene en muchas funciones importantes del organismo.

Entre sus funciones principales están:

  • contribuir a la estructura de los huesos y el esqueleto,
  • contribuir a las funciones musculares normales,
  • participar en las actividades nerviosas y celulares,
  • intervenir en procesos fisiológicos como la coagulación de la sangre.

Por eso el calcio es importante no solo para el desarrollo óseo, sino también para la alimentación mineral en general.

¿Son iguales las necesidades de calcio en todos los animales?

No.

Las necesidades de calcio varían según la especie, la edad, la fase de crecimiento y el objetivo productivo del animal.

Por ejemplo, las necesidades de calcio de las gallinas ponedoras tienen una importancia especial por la formación de la cáscara del huevo. En los animales en crecimiento, en cambio, las necesidades de calcio se valoran sobre todo en relación con el desarrollo del esqueleto.

Por eso no es correcto decir que un único nivel de calcio sea adecuado para todos los animales.

La relación entre el calcio y el fósforo

El calcio y el fósforo son dos minerales básicos que se valoran conjuntamente en la formulación de piensos.

Ambos desempeñan un papel importante sobre todo en la estructura de los huesos y el esqueleto. Pero lo importante no es solo que los dos minerales estén presentes en cantidad suficiente, sino que el equilibrio entre ellos sea también adecuado a las necesidades del animal.

Por eso, al valorar el nivel de calcio de un pienso, debe tenerse en cuenta también el nivel de fósforo.

¿Por qué es importante la fuente del calcio?

En los piensos, el calcio puede aportarse con distintas materias primas. Pero el contenido de calcio de la fuente utilizada y su aprovechamiento por parte del animal pueden variar.

Por eso, en la formulación, hay que tener en cuenta no solo el nombre de la materia prima, sino también su valor de análisis real y el aprovechamiento del calcio.

Es importante sobre todo valorar correctamente las fuentes minerales en cuanto a calidad e idoneidad.

El calcio en los piensos para gallinas ponedoras

En las gallinas ponedoras, el calcio tiene una importancia especial por la formación de la cáscara del huevo.

Mientras continúa la producción de huevos, la gallina necesita calcio de forma regular. Por eso, en los piensos para ponedoras, además del nivel de calcio deben valorarse el equilibrio mineral y las características de la fuente de calcio utilizada.

Un aporte de calcio insuficiente o desequilibrado puede perjudicar la formación normal de la cáscara.

El calcio en los animales en crecimiento

En los animales en fase de crecimiento, el calcio es uno de los elementos importantes del desarrollo del esqueleto.

Sin embargo, el objetivo no es un nivel alto de calcio por sí solo. Junto con el fósforo y los demás nutrientes debe crearse un equilibrio mineral adecuado a las necesidades del animal.

Por eso, en la valoración de los piensos para la fase de crecimiento, el calcio y el fósforo se abordan conjuntamente.

El calcio en los piensos ecológicos

También en los piensos ecológicos el calcio es un elemento nutritivo importante para cubrir las necesidades minerales del animal.

Mientras se valora por separado que las materias primas utilizadas en la formulación cumplan los requisitos de la producción ecológica, también hay que cubrir correctamente las necesidades de calcio del animal.

Por eso, en los piensos ecológicos, la alimentación mineral y los requisitos de las materias primas ecológicas deben valorarse conjuntamente.

Resumen

El calcio es uno de los minerales básicos necesarios para diversas actividades fisiológicas de los animales, en primer lugar el desarrollo de los huesos y el esqueleto.

Al valorar el calcio en la formulación de piensos deben tenerse en cuenta la especie y la fase productiva del animal, la fuente de calcio utilizada y, sobre todo, su equilibrio con el fósforo.

Una alimentación mineral correcta no exige tanto aumentar la cantidad de un solo mineral como construir una ración equilibrada y adecuada a las necesidades del animal.