Los piensos utilizados en la alimentación animal pueden estar formados por una sola materia prima o prepararse combinando distintas materias primas en determinadas proporciones.
Los productos obtenidos de esta forma se llaman piensos compuestos.

¿Qué es un pienso compuesto?
Un pienso compuesto es un pienso que se forma combinando varias materias primas para cubrir en determinadas proporciones los nutrientes que necesita el animal.
Al preparar la formulación de un pienso compuesto se tienen en cuenta, del animal:
- La especie
- La edad
- El peso vivo
- La fase productiva
- El objetivo productivo
- Las necesidades nutritivas
Por eso para distintas especies animales o distintas fases productivas puede no utilizarse el mismo pienso compuesto.
¿De qué materias primas se compone un pienso compuesto?
Las materias primas utilizadas en los piensos compuestos varían según el objetivo de la formulación.
En la formulación pueden utilizarse, por ejemplo:
- Cereales
- Tortas de semillas oleaginosas
- Otras fuentes de proteína
- Fuentes de fibra
- Grasas
- Sustancias minerales
- Vitaminas
- Otros aditivos o componentes para piensos
Cada materia prima aporta algo distinto a la formulación.
Por ejemplo, una materia prima puede aportar sobre todo energía, mientras que otra puede contribuir a cubrir las necesidades de proteína o aminoácidos.
¿Cómo se determina la formulación de un pienso compuesto?
Al preparar la formulación de un pienso compuesto, primero se determinan las necesidades nutritivas del animal.
Después se valoran los valores nutritivos, la disponibilidad y las características de calidad de las materias primas que pueden utilizarse.
El objetivo de la formulación no es solo alcanzar un contenido de proteína determinado.
La energía, la proteína, los aminoácidos, la fibra, las sustancias minerales y los demás elementos nutritivos deben equilibrarse de forma adecuada a las necesidades del animal.

¿Puede utilizarse el mismo pienso para todos los animales?
No.
Las necesidades de un broiler no son las mismas que las de una vaca lechera. Del mismo modo, las necesidades nutritivas de un animal en crecimiento pueden ser distintas de las de un animal adulto de alta producción.
Por eso los piensos se preparan con formulaciones distintas según la especie y la fase productiva.
Por ejemplo, en los broilers pueden utilizarse piensos distintos para las fases de arranque, crecimiento y acabado.
En el vacuno lechero, en cambio, pueden aplicarse programas de alimentación distintos según la fase de lactación.
Diferencias en la forma del pienso
Los piensos compuestos pueden prepararse en distintas formas físicas.
Las principales formas de pienso pueden ser:
- Pienso en harina
- Pienso en gránulos
- Pienso triturado
- Granulado u otras formas físicas similares
La forma física del pienso puede elegirse según la especie, la edad, las características de consumo y el sistema de producción.
¿Qué es un pienso compuesto ecológico?
Un pienso compuesto ecológico es un pienso compuesto preparado conforme a las normas de producción ecológica correspondientes para utilizarse en la ganadería ecológica.
En este caso no basta con que el pienso cubra las necesidades nutritivas del animal.
Las materias primas utilizadas y el proceso de producción deben cumplir los requisitos de producción y certificación ecológica correspondientes.
Por eso, al valorar un pienso compuesto ecológico, se tienen en cuenta tanto su contenido nutritivo como su condición ecológica.
Las características de un buen pienso compuesto
Un buen pienso compuesto no es solo un pienso con mucha proteína.
En la valoración del pienso deben tenerse en cuenta a la vez:
- La adecuación a las necesidades del animal
- El equilibrio entre energía y proteína
- El perfil de aminoácidos
- La digestibilidad
- El nivel de fibra
- El contenido de minerales y vitaminas
- La calidad de las materias primas utilizadas
- La calidad de la producción
Resumen
El pienso compuesto se forma combinando distintas materias primas en proporciones adecuadas a las necesidades nutritivas del animal.
La formulación varía según la especie, la edad, la fase productiva y el rendimiento que se busca.
Por eso no es correcto valorar la calidad de un pienso mirando el porcentaje de un solo nutriente. El pienso debe valorarse junto con su formulación total y las necesidades del animal al que se destina.
